miércoles, 16 de enero de 2013

viernes, 2 de septiembre de 2011

La paloma y el viento



Arropada en negro velo
la fría noche bosteza
y el manto blanco del alba
ya asoma cubriendo el ciel.
Ocurrió que una paloma,
plúmbea de años sus alas,
quiso volar y no pudo
en lo alto de la loma.
Zureando se arrullaba,
su empeño no se rendía,
pero volar no podía
por más que lo intentaba.
Caracoleando viene
el viento de la mañana,
se enseñorea en los valles,
ni un instante se detiene.
¡Viento! Grita la paloma,
pero el viento ni la escucha,
borracho de poderío,
ahíto y ebrio de aromas. 
Y en su loca cabalgada
brinca por planos tejados
emborronando los humos
de chimeneas cuadradas.
Y barre calles empinadas
alborotando las flores
que colorean ventanas
de las casas encaladas.
¡Viento! ¡Viento! ¡Escucha viento!
que mi tiempo se acaba,
no dejes que desfallezca,
sumida en mi abatimiento.
Dime paloma ¿qué quieres?;
Pidió la paloma al viento
que a la Alhambra llevara.
¿Cómo? ¿Volar tú no puedes?
Me muero, viento, me muero.
y sola volar, no puedo.
¡Vamos pues para Granada!
Cumplir su deseo quiso.
La paloma abrió sus alas
que el sol las cubre de oro,
a lomos la lleva el viento
entre jirones de brumas.
Atrás quedan los barrancos,
vibran los cañaverales,
se agitan las verdes vegas,
platean los ríos mansos.
Entrar lo tengo prohibido,
aquí te dejo paloma.
Torre de los siete suelos;
cipreses la han recibido.
Y en su Alhambra amada;
Jazmines y arrayanes,
al son de aguas cristalinas,
allí, se quedó…dormida.
M.C. Q. S. (junio-2011)

domingo, 31 de octubre de 2010

Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910)



De "Poemas últimos" 1939-1941

Desde que el alba quiso ser alba...

Desde que el alba quiso ser alba, toda eres
madre. Quiso la luna profundamente llena.
En tu dolor lunar he visto dos mujeres,
y un removido abismo bajo una luz serena.

¡Qué olor a madreselva desgarrada y hendida!
¡Qué exaltación de labios y honduras generosas!
Bajo las huecas ropas aleteó la vida,
y sintieron vivas bruscamente las cosas.

Eres más clara. Eres más tierna. Eres más suave.
Ardes y te consumes con más recogimiento.
El nuevo amor te inspira la levedad del ave
y ocupa los caminos pausados de tu aliento.

Ríe, porque eres madre con luna. Así lo expresa
tu palidez rendida de recorrer lo rojo;
y ese cerezo exhausto que en tu corazón pesa,
y el ascua repentina que te agiganta el ojo.

Ríe, que todo ríe: que todo es madre leve.
Profundidad del mundo sobre el que te has quedado
sumiéndote y ahondándote mientras la luna mueve,
igual que tú, su hermosa cabeza hacia otro lado.

Nunca tan parecida tu frente al primer cielo.
Todo lo abres, todo lo alegras, madre, aurora.
Vienen rodando el hijo y el sol. Arcos de anhelo
te impulsan. Eres madre. Sonríe. Ríe. Llora.


sábado, 30 de enero de 2010


Dibujo original de Pako Crestas

Cuando mi corazón deje de latir, mis pulmones cesen en su bombeo, mis venas detengan su flujo... será el momento en el que habré partido hacia el otro lado, allí donde ya no necesitaré a mi cuerpo.
Entonces me gustaría que alguna parte de él sirviera para que, quien lo necesite, tuviera una segunda oportunidad de vida.
M. Carmen




sábado, 29 de noviembre de 2008